(Imágen 1) Anónimo mexicano, Niñas, una con guitarra y la otra con ramito de flores, Siglo XIX, Óleo sobre tela, 89 x 74 cm. Museo Francisco Cossio, San Luis Potosí, https://www.museofranciscocossio.org/wp-content/uploads/2021/09/tramas_expo_7.jpg
En los últimos años hemos visto cambios sociales profundos que, a simple vista, podrían pasar desapercibidos si no se les mira con el detalle e interés que merecen. A partir de los años sesenta el movimiento feminista comenzó a tener una mayor influencia mediática gracias a las nuevas formas de comunicación, el impacto de autoras en nuestro idioma (Celia Amorós, Rosa Cobo y Amelia Valcárcel, etc) así como de pensadoras mexicanas y activistas como Marcela Lagarde, Marta Lamas y Eli Bartra, entre otras. Actualmente observamos como la llamada cuarta ola del feminismo se hace presente para continuar esta lucha social y en palabras de Cobo podemos leer lo siguiente:
“La globalización del feminismo pone de manifiesto tanto la fortaleza de las ideas feministas como el crecimiento de la conciencia social crítica frente a la desigualdad y la explotación económica y sexual de las mujeres. Y este hecho, la globalización del feminismo es, sin duda, una característica de la cuarta ola.” [1]Rosa Cobo Bedía, “La cuarta ola feminista y la violencia sexual”, Paradigma: revista universitaria de cultura 22 (2019): 134-138, ISSN 1885-7604
Varela a su vez menciona que esta corriente se dió a la tarea de desmontar las falacias viriles: “El primer ejercicio de poder que otorgaba esa nueva libertad fue nombrar y desenmascarar”. [2]Nuria Varela, Feminismo para principiantes (Barcelona: B de Books, 2008), 106 Este movimiento no sólo nos ha hecho replantearnos la forma en que las mujeres habitamos y no somos vistas ni consideradas sujetos de derechos en la sociedad; sino que también nos ha impulsado a buscar con más ahínco referentes femeninos dentro de nuestros quehaceres profesionales como forma de desvincular al género masculino del estereotipo que lo confiere como único merecedor de llamarse artista y creador. [3]Joumana Haddad, “De musas a creadoras”, Cuadernos del Mediterraneo, n°27 (2018): 389 -391, ISSN 1577-9297, consultado el 1 marzo de 2025 en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6917764
En el campo de las artes, las mujeres fueron consideradas frecuentemente como musas e inspiración para los creadores (varones), relegando la obra femenina a una condición de carácter recreativo e incluso no digno de ser llamado profesional. [4]MEXICANA, Gob.mx. Consultado el 1 de marzo de 2025, de https://mexicana.cultura.gob.mx/es/repositorio/x2acnp2f9p-7. Tomando en cuenta esta premisa, podemos entender la baja cantidad de obras de compositoras que se estudian en los conservatorios y escuelas de música a nivel profesional, así como la casi nula programación en orquestas y ciclos de conciertos, o lo poco conocido que es el repertorio de las compositoras mexicanas del siglo XIX. [5]“Reporte semestral sobre la desigualdad en la programación de las orquestas mexicanas: 2024-1”. 2024. CEMEES. el 5 de septiembre de 2024. Consultado el 1 de marzo de 2025 … Leer más Sumándose a estas circunstancias, encontramos un área que hasta nuestros días ha sido poco explorada como lo es el legado de las guitarristas mexicanas del siglo XIX.
Habiendo transcurrido ya dos siglos desde la fundación de la máxima casa de estudios profesionales en música de nuestro país, el Conservatorio Nacional de Música, es lógico pensar que muchísimas cosas hayan cambiado desde ese entonces. Comenzando por el espacio en que se impartían las clases, el plan de estudios, el profesorado y alumnado de la institución hasta, por supuesto, el ritmo de vida y organización de la sociedad mexicana. La institución que antecedió a lo que hoy conocemos como Conservatorio Nacional de Música fue la llamada Sociedad Filarmónica Mexicana, fundada en 1865 con el propósito de “proteger y fomentar el bello arte de la música», intención refrendada en el discurso inaugural del director Agustin Caballero. [6]Betty Luisa María Auxiliadora Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México: El Conservatorio Nacional de Música (1866-1996)” (tesis doctoral, UNAM, 2017), 1, https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000247653 Esta institución dió a conocer su creación con una publicación donde menciona a sus miembros fundadores (todos del género masculino), socios protectores, socios aficionados, socios literatos y socios profesores, así como el reglamento orgánico para su funcionamiento. [7]Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 2-14 A continuación, podemos encontrar algunas de las particularidades de cada una de esas categorías y sus integrantes:
Socios Protectores de la Sociedad Filarmónica Mexicana (1866 – 1867): una categoría en la que cada socio debía contribuir con 2 pesos de forma mensual para la protección de los fondos de la sociedad. En esta categoría podemos encontrar a María Guadalupe Velasco como única mujer perteneciente a éste grupo.
La lista de Socios Aficionados es la que contiene la mayor cantidad de mujeres y las funciones de los socios de esta categoría consistían en asistir a los ensayos y presentaciones de la Sociedad Filarmónica Mexicana, así como también, participar con su talento musical en los eventos que se les solicitara, entre otras actividades. [8]Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 2-14
Dentro de los miembros de los Socios Literatos no aparece ningún nombre que podamos relacionar claramente con el sexo femenino. Este grupo de miembros se encargaba de realizar las composiciones (letras) que las sociedad filarmónica les encomendara, y debían entregar una vez al año una composición “cantable” para la misma, también estaba dentro de sus funciones proporcionar gratuitamente la enseñanza en asuntos de literatura.[9]Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 8-13
Finalmente, en los Socios Profesores, aparece Ángela Peralta de Castera. Esta categoría reconocía a aquellas personas dedicadas a la música de forma profesional, avalando su actividad como enseñantes con un diploma y la pertenencia a esta lista de socios.[10]Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 9-16 Zanolli Fabila, en su tesis de doctorado, presenta algunas listas de maestros por asignatura del Conservatorio Nacional de Música, en donde comienzan a aparecer nombres de mujeres. Para 1867, se menciona a Luz Oropeza en las cátedras de Armonía y Dibujo Natural; en 1871 tenemos a Julia Llorente en la de solfeo; en 1877 está Josefina Pérez en la cátedra de historia; Luz Reynoso de Nava en las de canto e italiano en 1878; Josefina Díaz en piano y Concepción Ruiz en 1885 en la de piano acompañante, entre otras más.[11]Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 55 – 87, 89-151
Lo interesante de estos datos es constatar que las mujeres formaron parte de la actividad musical de nuestro país desde los inicios de la vida profesional de esta disciplina y que, a pesar de que pocas pudieran dedicarse por completo a ella, existen evidencias que nos demuestran la importancia que tuvieron en aquellos primeros años de profesionalización musical. Sin duda, las condiciones sociales de la época les exigían cumplir con roles domésticos y otras actividades antes consideradas más acordes al género femenino, por lo que en la mayoría de los casos existe poca información acerca de su trayectoria musical después de haber contraído matrimonio. [12]Berenice Guadalupe Caro Cocotle, “La música publicada en las revistas femeninas del siglo XIX en la ciudad de méxico : un análisis musicológico e histórico de la construcción social de género” (tesis de maestría, Escuela Nacional de Música, UNAM, … Leer más
De acuerdo con Vega y Ortega Baez, éste rol y perfil que la mujer mexicana de clase media-alta debía cumplir, eran promovidos en los nuevos espacios de prensa que aparecieron alrededor de 1840, en donde se instruía a las jóvenes en diversas disciplinas y áreas de las ciencias naturales con publicaciones como:
“El Semanario de las Señoritas Mejicanas. Educación Científica, Moral y Literaria del Bello Sexo”(1840-1842); “El Panorama de las Señoritas. Periódico Pintoresco, Científico y Literario”(1842); “El Presente Amistoso. Dedicado a las Señoritas Mexicanas por Cumplido” (1847); “La Semana de las |Señoritas Mejicanas” (1851) y “La Camelia. Semanario de Literatura, Variedades, Teatros, Modas, etc. Dedicado a las Señoritas Mejicanas” (1853). [13](APUD) Rodrigo A. Vega y Ortega Baez, “Moral científica para el ‘bello sexo’ en la prensa mexicana para mujeres (1840-1855)”, Nuevo mundo mundos nuevos (2010), consultado el 1 de marzo de 2025 en http://journals.openedition.org/nuevomundo/60082, … Leer más
La sociedad mexicana de inicios del siglo XIX, tuvo una marcada preferencia por el piano como el instrumento idóneo para las señoritas. Ésta inclinación se puede ver reflejada en el mayor volumen de impresiones y publicaciones de obra para piano en comparación con la escasa promoción de obra para otros instrumentos en espacios cuyo público objetivo eran las mujeres. [14]Luisa del Rosario Aguilar Ruz, “La imprenta musical profana en la Ciudad de México. 1860 – 1877” (tesis doctoral, UNAM, 2018):110, 347 -352, 359, 383, https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000783126. Uno de estos instrumentos fue la guitarra, que a pesar de su gran popularidad en manos de las jóvenes de clase media-alta en Europa, vivió una situación muy diferente en nuestro país. [15]Jonathan Paget, “La guitaromanie (1829) by Charles de Marescot (1790-1842): Unpacking the imagery and music of an iconic nineteenth-century guitar book”, Belonging, Detachment and the Representation of Musical Identities in Visual Culture, Hollitzer Verlag (2023): … Leer más Las tesis de maestría de Cocotle (2008) y Waller (2014) nos permiten echar un vistazo al repertorio del siglo XIX, en donde no hallamos evidencia de obra publicada de compositoras para este instrumento de cuerda pulsada, pero donde a su vez sí podemos encontrar testimonios que validan la posición del piano y el canto como actividades apropiadas para las señoritas mexicanas, como se lee a continuación:
La música es uno de los adornos mas preciosos del bello secso. ¡Qué espresion tienen los acentos del piano cuando es una muger la que lo hace producir sus armonías!.[…]
No vale la música por lo estrepitoso de sus sonidos ó lo complicado de su ejecucion, sino por las impresiones ya alegres, ya tristes, ya melancólicas que deja en el alma. Otro tanto sucede con el canto: si no se percibe con claridad la letra, si no espresa la que canta, los sentimientos que el autor quiso encerrar en sus versos, poco ó nada sirve una buena voz. No es el acento humano vago como el gorgeo de las aves, sino la espresion de las pasiones del alma por medio del idioma, unido á la melodía de la música. [16]Berenice Guadalupe Caro Cocotle, “La música publicada en las revistas femeninas del siglo XIX en la Ciudad de México: Un análisis musicológico e histórico de la construcción social de género” (tesis de maestria, UNAM, 2008): 217, … Leer más
De acuerdo con Paredes, para la segunda mitad del XIX en México, se difundieron dos métodos de guitarra para señoritas: El Método para aprender a tocar fácilmente la guitarra para señoritas de Mariano de Jesús Torres y el Método de guitarra para señoritas de Francisco Páramo. [17]Joselia Cedeño Paredes, Historia de la guitarra en México: Siglos XVI al XIX, (México: Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, INAH. Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, 2006) 17-20, consultado en línea del 1 de … Leer más
El primero fue publicado por el propio autor hacia 1894 en su imprenta, acompañado de un texto en donde reafirma su interés por posicionar a la guitarra como instrumento ideal para las señoritas mexicanas sin importar su clase social y haciendo referencia a la popularidad que al parecer tuvo en épocas anteriores:
[…] la guitarra es digna de recobrar la aceptación y popularidad que en otros tiempos ha tenido; que su aprendizaje debe ocupar la atención de mis lindas paisanas; que es bueno que su cultivo se generalice en todas las clases sociales; que tanto en los salones de las clases elevadas, como en el hogar de las personas de la clase media, en la humilde morada de los hijos del pueblo, en las modestas chozas de nuestros labriegos, en fin, en todas partes resuenen sus elegantes acordes, sus graciosas armonías, y que tanto en la noche al plácido fulgor de la luna, como en las poéticas tardes de octubre en las márgenes del arroyo que riega las orillas del pintoresco pueblecillo de Santa María, se dejen oír sus sonoras cuerdas, pulsadas por los dedos de rosa de las bellas morelianas, formando acompañamiento á su voz angelical, cuando entonen las sentidas é inspiradas canciones de los fecundos compositores Ramón Martínez, Francisco Lemus y otros varios que son la gloria y orgullo de Michoacán por su talento filarmónico. [18]Elsa Gabriela Ambriz Navarrete, “Educación y práctica musical de las mujeres morelianas Un análisis desde el género y la violencia simbólica, 1886-1911” (tesis licenciatura, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2019), 165-166, … Leer más
A su vez se han podido encontrar composiciones anónimas para guitarra en el archivo musical de Santa Rosa de Valladolid que datan del siglo XVIII y evidencias de que se impartían clases de guitarra como parte de la educación musical básica de las jóvenes; y que se organizaban para interpretar obras en grupo en lo que hoy denominaríamos orquesta de guitarras. [19]Cedeño Paredes, Historia de la guitarra en México Paredes también hace mención a dos intérpretes destacadas de la guitarra en el colegio de Santa Rosa de Lima en Morelia: María Botello y María Lima, de quienes sólo sabemos que eran alumnas del Colegio de Santa Rosa hacia finales del siglo XIX. [20]Cedeño Paredes, Historia de la guitarra en México Otro personaje destacado en la escena guitarrística de Michoacán fue Doloritas Páramo, a quien, para 1929, se le atribuía la autoría de un conjunto de 20 estudios para guitarra que más tarde serían conocidos como El método de Doloritas Páramo. [21]Juan Carlos Laguna Millán, “Grabación de los estudios completos para guitarra de Doloritas Páramo” (tesis licenciatura, Escuela Nacional de Música, UNAM, 1991) https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000153559 Estos estudios fueron difundidos y atribuídos a ella debido a que su nombre aparecía en el cuaderno donde se encontraron, pero no fue sino hasta años recientes que se descubrió que en realidad estos ejercicios eran suplementos del método de Ferdinando Carulli (1770-1841) y que fueron transcritos por Doloritas. [22]“Discurso Visual – El Arte Maestra: Vicisitudes de Un Documento”. s/f. Discursovisual.net. Consultado el 3 de febrero de 2025. https://discursovisual.net/dvweb10/confrontacion/conftere.htm
Estos datos nos permiten observar que la guitarra se encontraba presente en diferentes ámbitos de la vida musical de nuestro país desde el virreinato (a través de sus instrumentos predecesores) y que su popularidad se extendió con el paso de los años para darle visibilidad como instrumento solista y de formación profesional en México hasta la década de 1920. Tomando en cuenta que las modas provenientes de Europa tardaron un tiempo en realizar el viaje hacia otros continentes como América, para después popularizarse e instalarse en la cultura local. Podemos observar el siguiente fenómeno cronológico en cuanto al desarrollo de las cátedras de guitarra clásica en ambos continentes: la primera mención a un profesor de guitarra a nivel licenciatura en el Conservatorio Nacional de Música en México fue en 1925 con Juan G. Belaunzarán, [23]Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México” en tanto que en 1945 la cátedra de guitarra en el Conservatorio de Sevilla se inaugura con América Martínez como profesora. [24]“América Martínez”, Conservatorio Música Sevilla, consultado el 27 de noviembre de 2022 en https://cemamericamartinez.com/america-martinez/ El contraste en esta situación se agudiza al analizar los datos recabados en cuanto al profesorado de la cátedra de guitarra del Conservatorio Nacional de Música, de 1925 al día de hoy, ya que parece sorprendente no encontrar referencias a una sola profesora como formadora de nuevas generaciones de guitarristas. En otras palabras, no hay datos de la existencia de una mujer en la cátedra de guitarra a lo largo de la historia del Conservatorio y de sus entidades antecesoras. [25]Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 69
La información presentada anteriormente nos permite finalmente confirmar lo mencionado por Mariano de Jesús Torres con respecto a la existencia de espacios en nuestro país en donde se permitía la interpretación de la guitarra en manos femeninas, a pesar de no contar con algo tan explícito como el hallazgo de obra firmada o atribuída a alguna compositora, podemos encontrar ese tipo de referencias así como obra músical anónima y obra pictórica (véase imágen 1) que nos da muestra de esta práctica social para con ello afianzar la presencia de mujeres guitarristas en el siglo XIX en nuestro país.
A su vez, la localización de personajes como Botello, Lima y Páramo nos brindan una luz en el camino para seguir indagando en el área de las mujeres guitarristas del siglo XIX y con ello la esperanza de trazar en el futuro próximo una línea del tiempo con mayor claridad. El surgimiento de mujeres intérpretes de la guitarra en el siglo XX no sucedió por generación espontánea, sino que se fue gestando bajo la práctica normalizada de este instrumento dentro de las esferas privadas del siglo anterior. Por lo tanto me permito hacer referencia a la siguiente frase de Celia Amorós:
Nada surge de repente cuando se trata de movimientos sociales. Es un trabajo que se va forjando, que tiene fases, que evoluciona, se agita, se amalgama, aparentemente no pasa nada, pero la gente va haciendo suyo el movimiento Y entonces ocurre algo especial. [26]Breña, C. M. (2019, March 17). Celia Amorós: “El feminismo es una revolución y está absorbiendo las demás.” Ediciones EL PAÍS S.L. https://elpais.com/sociedad/2019/03/15/actualidad/1552663877_409540.html
Tomando en cuenta que la apertura de una nueva cátedra de guitarra a nivel profesional conlleva un proceso de demanda social muy particular a su época y ubicación geográfica, esto nos invita a reflexionar en torno a las oportunidades que América Martínez tuvo para formarse como guitarrista y así adquirir las competencias necesarias para posteriormente convertirse en una formadora de estudiantes en España a inicios del siglo XX y por ende, esto no hace más que invitarme a las siguientes preguntas: ¿Qué sucedió en cambio en nuestro país en el ámbito de los espacios profesionales para las guitarristas? y específicamente ¿por qué aún no hemos visto sumarse a una guitarrista a la cátedra del Conservatorio Nacional de Música?.
Por lo tanto, considero no solo es apremiante mirar hacia atrás y buscar aquellos rastros del legado de nuestras antecesoras, sino que también es urgente y necesario comenzar a escribir un nuevo capítulo en la historia de nuestra educación musical y con ello evitar que transcurran tres siglos o más, antes de ver a una mujer formar parte del área de guitarra en el Conservatorio Nacional de Música. La inclusión no es una moda, como algunas personas creen, sino que es parte del derecho a ser nombradas y participar en la vida pública y profesional de nuestra sociedad.
Referencias
| ↑1 | Rosa Cobo Bedía, “La cuarta ola feminista y la violencia sexual”, Paradigma: revista universitaria de cultura 22 (2019): 134-138, ISSN 1885-7604 |
|---|---|
| ↑2 | Nuria Varela, Feminismo para principiantes (Barcelona: B de Books, 2008), 106 |
| ↑3 | Joumana Haddad, “De musas a creadoras”, Cuadernos del Mediterraneo, n°27 (2018): 389 -391, ISSN 1577-9297, consultado el 1 marzo de 2025 en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6917764 |
| ↑4 | MEXICANA, Gob.mx. Consultado el 1 de marzo de 2025, de https://mexicana.cultura.gob.mx/es/repositorio/x2acnp2f9p-7 |
| ↑5 | “Reporte semestral sobre la desigualdad en la programación de las orquestas mexicanas: 2024-1”. 2024. CEMEES. el 5 de septiembre de 2024. Consultado el 1 de marzo de 2025 https://cemees.org/2024/09/04/reporte-semestral-sobre-la-desigualdad-en-la-programacion-de-las-orquestas-mexicanas-2024-1/ |
| ↑6 | Betty Luisa María Auxiliadora Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México: El Conservatorio Nacional de Música (1866-1996)” (tesis doctoral, UNAM, 2017), 1, https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000247653 |
| ↑7, ↑8 | Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 2-14 |
| ↑9 | Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 8-13 |
| ↑10 | Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 9-16 |
| ↑11 | Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 55 – 87, 89-151 |
| ↑12 | Berenice Guadalupe Caro Cocotle, “La música publicada en las revistas femeninas del siglo XIX en la ciudad de méxico : un análisis musicológico e histórico de la construcción social de género” (tesis de maestría, Escuela Nacional de Música, UNAM, 2008), 216 -219, https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000636447 |
| ↑13 | (APUD) Rodrigo A. Vega y Ortega Baez, “Moral científica para el ‘bello sexo’ en la prensa mexicana para mujeres (1840-1855)”, Nuevo mundo mundos nuevos (2010), consultado el 1 de marzo de 2025 en http://journals.openedition.org/nuevomundo/60082, doi: https://doi.org/10.4000/nuevomundo.60082 |
| ↑14 | Luisa del Rosario Aguilar Ruz, “La imprenta musical profana en la Ciudad de México. 1860 – 1877” (tesis doctoral, UNAM, 2018):110, 347 -352, 359, 383, https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000783126. |
| ↑15 | Jonathan Paget, “La guitaromanie (1829) by Charles de Marescot (1790-1842): Unpacking the imagery and music of an iconic nineteenth-century guitar book”, Belonging, Detachment and the Representation of Musical Identities in Visual Culture, Hollitzer Verlag (2023): 225–46, doi: https://doi.org/10.2307/jj.5211766.12 |
| ↑16 | Berenice Guadalupe Caro Cocotle, “La música publicada en las revistas femeninas del siglo XIX en la Ciudad de México: Un análisis musicológico e histórico de la construcción social de género” (tesis de maestria, UNAM, 2008): 217, https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000636447 |
| ↑17 | Joselia Cedeño Paredes, Historia de la guitarra en México: Siglos XVI al XIX, (México: Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, INAH. Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, 2006) 17-20, consultado en línea del 1 de marzo de 2025 en https://mediateca.inah.gob.mx/repositorio/islandora/object/informe%3A569 |
| ↑18 | Elsa Gabriela Ambriz Navarrete, “Educación y práctica musical de las mujeres morelianas Un análisis desde el género y la violencia simbólica, 1886-1911” (tesis licenciatura, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2019), 165-166, https://investigacion.inah.gob.mx/media/559 |
| ↑19, ↑20 | Cedeño Paredes, Historia de la guitarra en México |
| ↑21 | Juan Carlos Laguna Millán, “Grabación de los estudios completos para guitarra de Doloritas Páramo” (tesis licenciatura, Escuela Nacional de Música, UNAM, 1991) https://hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000153559 |
| ↑22 | “Discurso Visual – El Arte Maestra: Vicisitudes de Un Documento”. s/f. Discursovisual.net. Consultado el 3 de febrero de 2025. https://discursovisual.net/dvweb10/confrontacion/conftere.htm |
| ↑23 | Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México” |
| ↑24 | “América Martínez”, Conservatorio Música Sevilla, consultado el 27 de noviembre de 2022 en https://cemamericamartinez.com/america-martinez/ |
| ↑25 | Zanolli Fabila, “La profesionalización de la enseñanza musical en México”, 69 |
| ↑26 | Breña, C. M. (2019, March 17). Celia Amorós: “El feminismo es una revolución y está absorbiendo las demás.” Ediciones EL PAÍS S.L. https://elpais.com/sociedad/2019/03/15/actualidad/1552663877_409540.html |


